Futbolista realizando un entrenamiento individual antes de comenzar la pretemporada

No llegues tarde a tu pretemporada: entrena en verano según tu posición

Mientras algunos futbolistas desconectan por completo durante todo el verano, otros utilizan una parte de esas semanas para llegar a la pretemporada con una base que les permita entrenar, competir y mostrar su nivel desde el principio.

Eso no significa entrenar todos los días ni renunciar al descanso. Significa entender que la pretemporada no empieza el día en que vuelves al club: empieza con las decisiones que tomas durante las semanas anteriores.

Futbolista realizando un entrenamiento individual antes de comenzar la pretemporada

Descansar no significa dejar de ser futbolista

Después de una temporada larga, el cuerpo y la mente necesitan reducir la carga. El descanso permite recuperar fatiga y liberar presión competitiva. El problema aparece cuando la inactividad total se prolonga demasiado y el jugador pasa directamente a una pretemporada con carrera, fuerza, cambios de dirección, duelos y entrenamientos colectivos.

La estrategia más útil suele ser descansar primero y reconstruir progresivamente una base después.

Futbolista realizando trabajo de recuperación junto al campo

¿Qué ocurre cuando llegas a la pretemporada desde cero?

Los primeros entrenamientos concentran muchas exigencias en poco tiempo: aumenta el volumen de carrera, regresan aceleraciones y frenadas, aparecen cambios de dirección, vuelven los duelos y el entrenador empieza a tomar decisiones.

Si llegas completamente inactivo, parte de la pretemporada se convierte en una fase para recuperar sensaciones básicas. Llegar preparado no es correr más: es conseguir que tu estado físico te permita mostrar tu verdadero nivel futbolístico.

Contraste de preparación física antes de la pretemporada

Correr no es suficiente para preparar una pretemporada

La carrera puede formar parte del proceso, pero el fútbol exige acelerar, frenar, cambiar de dirección, saltar, producir fuerza, repetir esfuerzos intensos, coordinarte con balón e interpretar el entorno.

Por eso un plan de verano debería combinar, de forma progresiva, fuerza, movilidad, coordinación, resistencia, aceleraciones, técnica individual y trabajo específico de la posición.

Todos necesitan una base común, pero no todos deben entrenar igual

Todos los futbolistas comparten necesidades generales. Sin embargo, un portero no compite igual que un extremo; un central no resuelve los mismos problemas que un mediapunta; un pivote no repite las mismas acciones que un delantero centro.

Por eso conviene mantener una base física y técnica común y adaptar una parte del trabajo a la demarcación.

Porteros

Prioriza posición básica, desplazamientos cortos, reacciones, caídas, impulsos, juego aéreo, fuerza específica y juego con los pies.

Portero trabajando desplazamientos y reacción

Defensas: centrales y laterales/carrileros

Los centrales necesitan aceleraciones cortas, frenadas, desplazamientos defensivos, defensa del espacio a la espalda, juego aéreo, fuerza aplicada al duelo y salida de balón.

Los laterales y carrileros necesitan repetición de esfuerzos, velocidad, defensa en banda, incorporaciones, centros y recuperación de la posición tras pérdida.

Defensas entrenando duelo, juego aéreo y repetición de esfuerzos

Centrocampistas: pivotes e interiores/mediapuntas

Los pivotes deben reforzar escaneo, orientación corporal, giros, protección de balón, pase y capacidad para organizar. Los interiores y mediapuntas necesitan recepciones entre líneas, cambios de ritmo, control orientado, último pase, llegada al área y finalización.

Centrocampistas trabajando percepción, control y decisión

Atacantes: extremos y delanteros centro

Los extremos necesitan aceleración, regate, cambios de dirección, centros, desmarques y finalización. Los delanteros centro deben trabajar apoyos, fijaciones, descargas, rupturas, movimientos dentro del área, remates y segundas acciones.

Atacantes entrenando desequilibrio y finalización

Las cuatro fases de la preparación de verano

Cuatro fases de la preparación de verano: recuperar, reconstruir, intensificar y especificar

Elige tu plan de entrenamiento según tu posición

No necesitas seguir una rutina genérica. Elige tu demarcación y trabaja las capacidades y acciones que más vas a necesitar cuando vuelva la competición.

Descansa cuando necesites descansar. Después, empieza a preparar progresivamente tu cuerpo y las acciones específicas de tu posición para que el primer entrenamiento con tu equipo sea un punto de partida, no una reconstrucción desde cero.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo antes debería empezar?

No existe un número universal. Lo importante es descansar primero y después reconstruir progresivamente una base antes de que comience la pretemporada.

¿Es bueno correr todos los días?

No es necesario. Correr puede formar parte del proceso, pero un buen plan combina fuerza, movilidad, coordinación, velocidad, resistencia y trabajo específico.

¿Debo entrenar con balón durante el verano?

Sí, una dosis de técnica individual y trabajo con balón puede formar parte de la preparación, especialmente en la fase de vuelta progresiva.

¿Todos los jugadores pueden seguir el mismo entrenamiento?

No exactamente. Comparten una base común, pero las demandas y acciones relevantes cambian según la posición.

¿Debo llegar en mi máximo estado de forma?

No. El objetivo es llegar con una base suficiente para tolerar la progresión de la pretemporada y mostrar tu nivel, no alcanzar el pico de forma antes de empezar.

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